La responsabilidad de sostener la verdad de Cristo

La verdad de Cristo
6 minutos

Caminando en la verdad de Dios

La iglesia es la encargada de sostener la verdad. No es responsabilidad exclusiva de un pastor o de algún apóstol de Dios, sino que es responsabilidad directa de la iglesia, como lo dice el siguiente versículo:

Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.

1 Timoteo 3:15

Entonces, la responsabilidad es de cada uno, y nos impulsa a conocer cómo debemos conducirnos y cómo debemos proteger la verdad de Jesús. Cuando la iglesia entienda esta verdad, el crecimiento de la unción dada por Dios será tan grande que podremos alcanzar un avivamiento cuando menos lo esperemos.

Comprender que la verdad hay que sostenerla y protegerla radica en no caer en las artimañas del enemigo, como por ejemplo: no callar o decaer cuando alguien venga con comentarios malintencionados. 

¿Estamos dispuestos a conducirnos en la verdad? Si nos sumergimos en su verdad, cerraremos las puertas espirituales que nos llevan a creer las mentiras de Satanás. 

¿Cómo podríamos creer las mentiras del diablo si conocemos y caminamos en la verdad? Hoy, en el nombre de Jesús, debemos comenzar a creer y vivir en torno a este principio bíblico: somos columna y baluarte de la verdad.

Se acaba el tiempo de vivir intermitentemente. Esto quiere decir que en la comprensión y en la vivencia de la verdad, siempre debemos mantenernos firmes en la palabra de Dios, sin importar lo que nos puedan decir.

Para ejemplificar, podemos pensar en aquellas personas que son felices recibiendo la palabra de Dios en las iglesias, pero apenas alguien viene a contradecir las promesas de Dios, creen en esas mentiras, para posteriormente sumergirse en depresiones y angustias. 

¡Hoy se acaba el tiempo de vivir así!

Dios manifestado como el Espíritu Santo y la iglesia claman por la venida de Cristo. En efecto, la palabra de Dios nos enseña:

Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente «de la mañana.» Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.

Apocalipsis 22:16-17

No estamos solos, y esta es una verdad que tenemos que defender con todo nuestro corazón. La iglesia está apegada al Espíritu Santo, y ambas llaman a Jesús. Entonces, ¿por qué algunos se frustran tanto cuando alguien les dice “estás solo y nadie te ama”?

No aceptemos que el pánico nos invada, creyendo que el Espíritu de Dios no está con nosotros, porque el que se mantiene firme en la verdad del Señor debe tener la certeza de que nunca ha estado, ni estará solo.

Otra verdad escondida en el último versículo leído en Apocalipsis, es que Jesús dice: Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente «de la mañana». Jesús le da la instrucción a Juan de decir esto a las iglesias, porque es un mensaje importante para nuestro Dios. 

No nos distraigamos de su verdad, sino que mantengámonos firmes a Jesús, la raíz de nuestra salvación.

Jesús es la raíz

Nuestro Señor es el origen de todo. Aunque el nace del linaje de David, y claramente es “hijo de David”, también es una verdad ineludible que Él es el origen. Jesús puede nacer del linaje de un hombre, y al mismo tiempo ser el creador de ese hombre, pues nuestro Dios trasciende nuestra lógica.

Aunque hubiera puertas cerradas para la bendición que esperamos, si él quiere que la recibamos es capaz de poner personas a nuestro alrededor para que, si es necesario, «nos suban por el techo para hacer que entremos a la bendición» (Lucas 5:18-25).

Esta metáfora es en realidad una verdad, que podemos encontrar en la biblia y que nos asegura que Dios está pendiente de nuestras necesidades. Nuestro Dios está interesado en que conozcamos esta verdad. Que cuando veamos todo oscuro, estemos tranquilos en la luz de Cristo.

Parte de la libertad que el Señor nos da, es quitarnos los miedos que nos llevan a escondernos o refugiarnos en las emociones. De esta palabra nace la certeza de que el Señor es la estrella resplandeciente de la mañana, que incluso en medio de la oscuridad destaca y disipa toda tiniebla, para que sea expulsado todo temor y toda angustia de nuestra vida.

La biblia nos enseña:

Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.

2 Corintios 11:2

Otro texto:

Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

Efesios 5:23

Y aún, otro versículo que apoya este relato:

Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.

Apocalipsis 19:7

Jesús le está hablando directamente a la iglesia. Hoy debemos terminar con nuestras verdades personales que defienden nuestros propios intereses. Es la verdad de Dios la que nos llevará a la victoria, por eso es importante tomar la responsabilidad de comportarnos como es debido en la casa de Dios. 

Profetizamos lo siguiente, acompañados de la profeta mayor que es la palabra de Dios:

Y me, dijo: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán al, Arabá, y entrarán en el mar; y entradas en el mar, recibirán sanidad las aguas.

Ezequiel 47:8

Cada persona experimentará expansión, porque el río se extiende a medida que fluye a través de ella. Se desbordará la gloria de Dios, provocando avance, rompimiento y conquista, en la medida de que fluya en el don de nuestro Señor. El río solo se expandirá mientras fluye.

El crecimiento y el avance no son para cualquier persona, antes bien, es para la iglesia de Dios, que es capaz de fluir y expandirse en la medida que el Señor designa. Por medio del fluir de su Espíritu Santo en nosotros, podremos expandirnos, logrando conquistas milagrosas por las que hemos pedido por años.

La bendición y el crecimiento no llegará por medio una declaración profética, sino que también es necesario que cada persona fluya en el don que el Señor le ha dado.

Dejemos que nuestras aguas fluyan. Si nuestra vida está estancada o enlodada, y si hay impedimento en el fluir de las aguas, lamentablemente no habrá expansión.

¿Cuáles son esas áreas de nuestra vida en las que no hay crecimiento? ¿Dónde nos hemos estancado por defender verdades personales? ¿Fuimos heridos y hoy defendemos nuestra propia verdad? 

A pesar de todo esto, el Señor quiere levantar su verdad en nosotros, sin importar por lo que hayamos pasado, pues en ella encontramos la vida que Jesús nos promete.

Ap Natalia Valladares

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